LITERATURA ESPAÑOLA Y EDUCACIÓN LITERARIA
RECORRIDO HISTÓRICO
COMIENZOS-EDAD MEDIA
Se consideran las jarchas (en lengua
romance) como el primer testimonio de texto artístico. La más antiguo data de
finales del siglo IX. Las jarchas son
composiciones líricas de autores anónimos que podríamos datar entre los años
1000 y 1250. Son estrofas breves escritas en romance hispánico al final de una
muwassaja árabe o hebrea. Aunque las jarchas sólo sean fragmentos brevísimos,
es posible observar los temas esenciales de las canciones: el dolor por la
ausencia y el abandono, el miedo de la muchacha, la enfermedad de amor, el
júbilo por la llegada del enamorado, etc. Estos temas aparecen en los monólogos
y en los diálogos con la madre o con la amiga confidente. Se da la
circunstancia de que los momentos dolorosos son más frecuentes que los gozosos.
Con un par de ejemplos en el siguiente enlace.
Es en el siglo XII
cuando surge la literatura en lengua vulgar. Es el mester de juglaría,
diferenciado del mester de clerecía por su temática (Romances, cantarcillos, y
cantares de gesta más militares)
El Cantar del mío Cid es el mas famoso de todos ellos. Dejo un
enlace al cantar completo, con un índice que facilita su lectura:
Sobre el Cid, y aunque la relación con la literatura sea mínima,
he de decir que he disfrutado de unas “Jornadas Cidianas” en Burgos, con
representaciones, comida de la época, desfiles medievales, e incluso visita a
su tumba (tema controvertido el del
reposo de sus restos). También dejo un enlace al programa de las de 2013:
A finales del XIV y
durante el siglo XV, desaparecen los mesteres y aparecen los primeros
escritores no anónimos (arcipreste de Hita, Canciller Ayala, Juan Ruiz) y
después los primeros escritores con tintes claramente renacentistas (Juan
Rojas, que firma una de las obras más famosas internacionalmente: La
Celestina).
Precisamente sobre La Celestina guardo muy buen recuerdo, pues mi
profesor de lengua y literatura en 6º,7º y 8º de EGB (que tiempos) nos hizo
dedicar horas a leer pasajes, realizar trabajos o analizar fragmentos.
SIGLOS DE ORO
Surgen dos
ideologías contrapuestas que, a lo largo de los siglos, se irán repitiendo y
alternando, ya sean estas propias o las que derivarán de ellas.
El humanismo: “movimiento
intelectual que se extendió por Europa a partir del siglo XV. Viene de la
palabra latina homo (hombre). La nueva forma de pensar confíaba en el
ser humano, en su razón y en su capacidad para cultivar todas las ramas de la
sabiduría”. Citado de la siguiente página, donde se desarrolla más el tema: http://centros1.pntic.mec.es/devallea/isabel/css/humanismo.htm
Y
contra el humanismo, que pretendía separar lo humano y lo divino, surge la
contrareforma:” un movimiento de
regeneración de la Iglesia romana, que se iniciaría en la España de la segunda
mitad del siglo XV y que culminaría con el Concilio de Trento”. Destaca la “voluntad
eclesiástica de controlar severamente las conciencias. Se da una visión del
mundo absolutamente pesimista dada la omnipotencia del pecado. El confesor se
erige en juez, maestro y médico”.( http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/contextos/6668.htm)
A pesar de la profunda religiosidad de
los Austrias, y del duro papel de la Inquisición el humanismo gana terreno, y
genera una tipo de literatura basada en el escepticismo religioso, el
epicureismo, el amor neoplatónico y el estoicismo. Autores como Garcilaso o
Gutierre de Cetina toman como modelos a Petrarca y Dante. Abro un paréntesis
para comentar que, un libro que seguramente pueda ser considerado subliteratura
(Inferno, de Dan Brown) despertó mi
curiosidad sobre Dante, que, siendo considerado humanista, le hizo un
grandísimo favor a la Iglesia con su Divina
Comedia, que narraba su descenso a los infiernos y hablaba de los 7 pecados
capitales.
Como
autores religiosos podríamos citar a Fray Luis de León y a Santa Teresa de
Jesús (de la que no puedo evitar dejar un enlace a una página web dedicada
exclusivamente a ella, pues, si bien puede que no comulgue con sus pensamientos
o creencias, mantengo entrañables recuerdos sobre su legado. Al fin y al cabo
mis padres son abulenses y he pasado mucho tiempo en esta fría capital de
provincia. http://www.santateresadejesus.com/
)
A finales del XVI surgen dos de las
grandes obras históricas de la literatura española: El anónimo Lazarillo de Tormes y el imprescindible Quijote de Miguel de Cervantes. Sobre
este último podríamos hacer una monografía que daría para un curso completo,
pero lo dejaremos apartado momentáneamente, pues nuestra semana cultural del
próximo artículo está dedicada a él.
Es curioso como la contrarreforma, y su
consiguiente vuelta a la edad media y derrumbamiento del Renacentismo, producen cierta “depresión” en los autores
españoles. De esta depresión surgirá el verdadero siglo de oro. Y es que el
Barroco supone la victoria del materialismo y una amplia decadencia moral.
El
barroco genera tendencias dinámicas, exageradas, caricaturescas. Surgen la
corriente popular (Lope de Vega), el conceptismo (Quevedo) y el culteranismo
(Góngora). En concreto, el conceptismo y el culteranismo son tendencias barrocas
(con puntos en común, claro) pero opuestas en otros muchos, y los
enfrentamientos dialécticos entre sus
principales representantes, míticos. “En Quevedo encontramos la angustia por el
paso del tiempo, la ira por el desamor... en Góngora el gusto por el goce
físico, la exageración de una descripción... Al fin, Góngora y Quevedo
compartirán el tono burlesco y la sátira personal."
Las
páginas webs haciendo referencia a este famoso enfrentamiento se cuentan por
miles. Dejo el enlace de una relativamente breve (a ella pertenece lo citado
anteriormente), pero que contiene algunos de los sonetos que se dedicaban el uno al otro:
En
cualquier caso, falta el soneto que Quevedo dedicó a la nariz de Góngora, y que
recuerdo con mucho cariño, pues fue uno de los primeros que usamos en el
colegio para aprender métrica:
Érase un hombre a una nariz pegado, Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje espada mal barbado;
Era un reloj de sol mal encarado.
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
Un Ovidio Nasón mal narigado.
Érase el espolón de una galera,
Érase una pirámide de Egito,
Los doce tribus de narices era;
Érase un naricísimo infinito,
Frisón archinariz, caratulera,
Sabañón garrafal morado y frito.
LITERATURA
MODERNA
Y como ya avise al inicio del artículo,
volvemos a contraponer una tendencia con la siguiente. La ilustración francesa,
la revolución, la separación entre Iglesia y Estado, que en España nunca fue
completa (¿lo es ahora?), provocan que el romanticismo venza de nuevo al
barroco y a su neoclasicismo.
Este
romanticismo supone una época mucho mas oscura en la literatura española.
Encontramos además dos corrientes, que, si bien tienen rasgos literarios
comunes (antineoclasicismo, subjetivismo, idealismo…) difieren mucho en el
fondo: El conservador vuelve a valores como la religión la patria y la
monarquía, mientras que el libera es solidario, republicano e individualista.
A
partir de 1850 se impone el positivismo, que rechaza todo aquello que no
provenga de una observación rigurosa. Es, al fin y al cabo, una evolución del
romanticismo, pero rechazando todo lo subjetivo.
LOS
CLÁSICOS CONTEMPORÁNEOS
La época más heterogénea.
Surge
primero el realismo (vuelta al Renacentismo, huida de la prosa realista).
Destacan Juan Ramón Jiménez y los hermanos Machado.
Justo
después, aparece la generación del 98, con estilos muy diferentes, pero
buscando la exaltación de la España más íntima, como contrapartida a la
decadencia del imperio (acaba de perderse Cuba). Destacan Azorín, Baroja,
Unamuno, Antonio Machado o Valle-Inclán.
Unos
años más tarde, y con la intención de recuperar a Góngora, surge la generación
del 27, que evoluciona al surrealismo: Podemos hablar del segundo siglo de oro
español (Alberti, Miguel Hernández,
Alexandre…), cortado de raiz por el inicio de la guerra.
Es
curioso como, a medida que la historia se acerca a la guerra civil española,
siento un tremendo vacío en cuanto a conocimientos adquiridos en el colegio. A
todos los niveles, tanto histórico como
literario. Tengo la sensación de que las programaciones no fueron precisamente
las más adecuadas. Pero, prosigamos:
Después
de la guerra las generaciones se suceden por décadas, y el resultado, de nuevo,
es muy heterogéneo. Dejo un enlace con un resumen no demasiado extenso: http://enciclopedia_universal.esacademic.com/75161/Literatura_espa%C3%B1ola_posterior_a_la_guerra_civil
LITERATURA ESPAÑOLA Y EDUCACIÓN PRIMARIA
La literatura es un acto comunicativo como otro
cualquiera, y presenta los mismos elementos.
Pero,
debemos tener muy claro que el receptor es el verdadero protagonista de los
textos. “La literatura la crea el lector” (Paúl Valéry). El lector, en este
caso nuestros alumnos, pueden transgredir la idea original del autor, acto
completamente lícito. Debemos entender este último punto, pues nuestra labor
como maestros no será inculcar nuestra idea del texto, puespuede ser igual o
más errónea que la de los alumnos.
Es
cierto que existen algunos lectores más preparados que otros, pero este punto
solo sirve para realizar crítica literaria objetiva.
Debemos
respetar el nivel de comprensión del niño, y recordar siempre que existen
tantas lecturas de una obra literaria como lectores.
GÉNEROS
Y SUBGÉNEROS
Actualmente, es de sobra conocido que
se consideran tres géneris literarios básicos: Lírica, épica y dramática. Sin
embargo, existen otros tipos de textos de los que desconocía completamente su
existencia: De la paraliteratura ya hemos hablado, de modo que la pasaremos por
alto. Nos centramos en la subliteratura: textos cuyo fin es puramente
mercantilista. Sus características más comunes son temas repetidos, prosa muy
dinámica, iconicidad, personajes arquetípicos. Si bien son un subgénero, no
debemos en que todos estos textos tienen poca calidad. Personalmente, he sido
un devorador de best Sellers durante
mucho tiempo (actualmente casi no tengo tiempo ni de leer), de hecho, Stephen
King (citado en los apuntes) fue uno de mis autores de referencia en mi época
adolescente.
SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN
Cuando
el niño supere el aprendizaje de la lecto-escritura, comienza el proceso
verdaderamente difícil, conseguir que aprendan el verdadero significado de la
escritura. Para conseguir una lectura comprensiva, deben recrear lo que han leído.
Pero este aspecto no ha estado tan claro históricamente: “En los años 60 y los 70, un cierto número de
especialistas en la lectura postuló que la comprensión era el resultado directo
de la decodificación. Pensaban que si los alumnos dominaban las palabras, la
comprensión se alcazaba de forma autonómica. Pero al aumentar la actividad
comprobaron que los alumnos no comprendían de esta forma.”
“En la actualidad, la teoría e investigación
sobre la lectura centra su interés en la memoria de textos y en el
procesamiento de los mismos. Bransford y Jonson
(1982) sostienen que la lectura
comprensiva e intencionada reside tanto en la persona que lee como en el texto
que va a ser leído.”
De nuevo, queda resaltada la
importancia de nuestra figura a la hora de seleccionar textos. Textos que
dependerán exclusivamente de nuestros alumnos. Deberemos conocer su nivel, sus
preocupaciones, sus intereses…Pero también deberemos huir de la obligación o de
la competición. Debemos “despertar” las ganas de leer de manera sana.
Por otro lado, debemos
diferenciar la lectura de libros infantiles y la lectura de textos
seleccionados para clase. Con la primera buscaremos la mejora de la comprensión
y el disfrute puramente artístico. Con la segunda, ampliar su cultura literaria
y darles a conocer algunos clásicos de nuestra literatura.
Finalmente, debemos respetar unas
normas a la hora de seleccionar y adaptar textos:
-Los textos seleccionados
deben ser breves (para facilitar la comprensión) y completos (deben tener
presentación, nudo y desenlace)
-Deben estar presentes los
tres géneros fundamentales (no en el mismo texto, claro)
-Debemos realizar una
pre-motivación: presentando, ambientando y explicando vocabulario
-Deberemos realizar las
adaptaciones mínimas, como mucho, cambiar palabras o expresiones del castellano
antiguo.
-Debemos usar por tanto el
método del recorta y pega, pero intentando mantener las descripciones, y no
dejando pasar por alto al alumno los tramos en los que muchas veces el escritor
ha puesto sus mejores recursos.
-Existe una excepción, quizá
la más complicada: en ella, intentaremos ponernos en
Los ojos del escritor, y dar un giro diferente
a la historia para despertar la curiosidad de nuestro público. Las editoriales
han ido realizando adaptaciones de este tipo y, si bien pueden servirnos para
conocer la forma de vida de la época o características de los personajes de la
historia en cuestión, me parece desvirtuar demasiado el trabajo del primer
escritor.
ACTIVIDADES
LÚDICO-DIDÁCTICAS
Por último, volvemos a buscar la manera
de aprender divirtiéndonos, y sobre todo, de despertar el interés por la
literatura española (aunque este tipo de actividades nos valdría con cualquier
asignatura). Las propuestas son básicamente tres:
-Proyecto
de aprendizaje puntual: Para una o dos semanas, sobre un autor o momento
literario. Realizaremos un trabajo por proyectos para fomentar el esfuerzo en
equipo. No utilizaremos libros para resaltar el carácter lúdico.
En
mi colegio, recuerdo como hicimos una semana dedicada a Goya (evidentemente no
sirve como escritor, pero se entiende la idea)
-Creación
grupal de una web quest: Intentar trabajar sobre uno de los autores con
información que los alumnos obtengan prácticamente en su totalidad de Internet.
Les presentaremos a los alumnos una tarea determinada o un problema por
resolver. Generalmente, el trabajo también será en grupos.
En la siguiente web se enumeran las ventajas de enseñar a los alumnos a buscar información en Internet y a trabajar en equipo, y se ilustra con un ejemplo concreto (Mujeres en la historia de las matemáticas):
-Los
números monográficos de los periódicos escolares: Irán dedicados a un autor
en concreto, y los alumnos adoptaran roles dentro del propio periodico (yo
dirigí el periódico del colegio, el “Giner noticias” durante dos años, que
grato recuerdo). Actualmente, abundan incluso los periódicos digitales. Un par
de ejemplos:
-Las
semanas culturales: Aprovechando una fecha concreta, un aniversario…
En
mi colegio siempre se hacía una semana cultural, pero he de decir que nunca
dedicada a un autor literario.
Bueno... el artículo está perfecto y, aunque has recomendado webs, al hacerlo dentro de él entiendo que son aportaciones bibliográficas. Si añades webs recomendadas con textos literarios y con otros enlaces de carácter práctico sobre los aspectos tratados en el bloque, tendrás la nota máxima.
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