sábado, 28 de diciembre de 2013

LITERATURA INFANTIL. ANÁLISIS Y SELECCIÓN



            Quiero comenzar el articulo resaltando que la lectura, el análisis y la investigación sobre el primer tema, han conseguido que cambie de manera radical mi punto de vista sobre la manera en la que creo que enfocaría la lectura en el aula (a nivel de selección, de forma de trabajo e incluso de objetivos) y también han variado mis conocimientos previos sobre textos literarios (a todas luces falsos, después de la citada lectura). Dicho esto “metámonos en harina” y comencemos con el tema propiamente dicho.

            Empezamos diferenciando literatura y paraliteratura. Aquí mi primer “chasco”. Un texto literario y por ende un texto que debamos usar con nuestros alumnos debe cumplir cuatro características fundamentales:
-Pertenecer a uno de los tres géneros literarios (Narrativa, poesía o teatro)
-Ha de ser un texto de ficción
-La función lingüística predominante será la poética
-Su primer objetivo ha de ser el artístico.

Es este último punto el que más me ha llamado la atención. Años de una educación centrada única y exclusivamente en la instrucción y no en el propio aprendizaje hacen que siga encasillado en ciertos modos de pensar a todas luces obsoletos. En mi época colegial, la mayoría de las lecturas o tenían algún tipo de objetivo moralizante, o el profesor se encargaba a continuación de ello. La búsqueda del desarrollo de la imaginación o del propio placer de la lectura quedaban siempre en un segundo plano. Quizá por eso el índice de lectores de la clase era más que deficiente. He de decir con orgullo que este no era mi caso, pues en mi época de primaria era un devorador de novelas de misterio (todavía recuerdo las discusiones con mi madre cuando me negaba a bajar a  la playa para poder quedarme leyendo), nada que ver con los textos que leíamos en clase. Veinte años después y tras tres años de carrera, comienzo a pensar que un cambio en el enfoque y en la selección de textos podría haber mejorado ese pobre índice de lectores.
Me gustaría comentar que, también veinte años después, he vuelto de prácticas al colegio donde estudié, y las cosas parecen haber cambiado bastante. He contemplado ilusionado como muchos de los alumnos de mi clase afrontaban la lectura con alegría, y como debatíamos en el aula sobre aspectos de algunas lecturas con la participación de prácticamente todos los alumnos.
No puedo acabar este punto sin recordar como el primer año de carrera, Carlos nos decía en su asignatura que debíamos centrarnos en el aprendizaje de los niños, e intentar convertirnos en su guía, fomentando el desarrollo integral de la persona. Educación y no instrucción, repetíamos. Parece que puede aplicarse a todos los campos y materias de la escuela, solo queda interiorizarlo y ponerlo de verdad en práctica.
El segundo punto que también desconocía es el que nos indica que para que un texto sea literario ha de ser de ficción. Excluimos por tanto biografías, documentales escritos etc.

         El tema continua con un breve recorrido histórico, primero por la paraliteratura infantil y después por su transformación y evolución a literatura:
Durante la edad media solo encontramos textos paraliterarios. Es en el siglo XVII cuando Lope de Vega escribe lo que se considera el primer texto realmente adaptado a la infancia, sin carácter moralizador y con lenguaje adaptado (un villancico para su hijo).
Después de una investigación por diferentes webs sobre Lope de Vega, no encuentro una referencia explícita a que estos Villancicos sean el primer texto literario infantil, pero teniendo en cuenta que solo encuentro unos  escritos por él, doy por hecho que son a los que se refiere el tema. Adjunto enlace a una de ellas:
Y como curiosidad también, a una propuesta de trabajo de www.didactalia.com para una parte del villancico.
Este parte del villancico se canta aún hoy, pues puede considerarse una nana a cualquier bebé.

En los siglos XVIII y XIX podemos destacar a Perrault, que escribe relatos basándose en historias que oía contar a la nodriza de su hijo (Caperucita, La Cenicienta, El Gato con botas…)
Y a Rosseau, que escribe “Emilio”, tratado de educación precursor de la Escuela Nueva, a cuya sombra surgen infinidad de textos. Todos ellos, incluidos los de Perrault, con el mismo problema: su amplia carga moralizante y didáctica.
Si hablamos de nuestro país, el problema es exactamente el mismo.
Es en Inglaterra (con “Robinson Crusoe y “Las aventuras de Gulliver”), en Alemania (“Cuentos para niños” de los hermanos Grimm) y especialmente en Dinamarca (Con Hans Christian Andersen) donde aparecen los primeros “brotes verdes” de literatura infantil (vamos a intentar olvidar cualquier tipo de connotación actual con lo de “brotes verdes”, que si no, solo siento unas ganas irrefrenables de golpear el ordenador)

Es en el siglo XX cuando realmente se completa la transición. Cuando maestros, psicólogos y autores piensan en el libro como una fuente de placer para el niño. Especialmente en la segunda mitad de este siglo, encontramos libros con personajes que el niño puede identificar, y disminuye drásticamente el carácter moralizador para dejar paso al lado más artístico. Además los libros se adaptan de verdad a las diferentes etapas de la infancia.
Actualmente, la literatura infantil supone un mercado editorial muy importante. SM y su colección “Barco de Vapor” son pioneros en este aspecto.



            El bloque continúa hablando de los tres tipos de textos de literatura infantil, de modo que nos detendremos también en ellos.

TEXTO TEATRAL
El grandísimo olvidado por todos: Maestros, alumnos y editores. Puedo dar fe de ello de manera personal. En mi época de estudiante,  durante mi periodo de prácticas,  consultando a mis padres (directores de colegio durante más de 30 años) y a mi mujer (maestra desde hace más de 8) solo he encontrado una  referencia a alguna actividad en el aula referente a un texto teatral (una escuela de teatro que se está implantando en el tercer ciclo de educación primaria en el colegio de mi mujer)
Excluyo las pequeñas danzas, bailes o las mini representaciones navideñas o de fin de curso que si son utilizadas en casi todos los colegios, pero que no considero que tengan detrás el suficiente contenido pedagógico.
¿Y por qué no hacer teatro en la escuela? ¿Por sus carencias pedagógicas o por el exceso de trabajo para el profesor? Tristemente tiendo a pensar más en la segunda opción.   
No pensemos en formar actores, sino en emplear el teatro como un arma educativa más. Fomentar la cooperación, pero también el desarrollo de la imaginación, la mejora de la lectura, la entonación, la comprensión y la perdida del miedo a la exposición pública son algunas e las grandes ventajas de representar una obra teatral. Sin olvidar, claro, el aspecto motivante de un trabajo completamente nuevo y diferente para el alumno..
En el siguiente enlace podemos encontrar un artículo muy extenso sobre las ventajas del teatro en educación primaria. Me gusta como resalta la función del teatro como precursor de valores cívicos y humanos, casi perdidos en la sociedad actual.. El artículo es extensísimo, pero para el tema que nos atañe, merece la pena la lectura del apartado C del capitulo II.

LA POESÍA DE AUTOR
Aunque estamos delante de un tipo de texto marginado como el teatral , he de decir que en mi experiencia como estudiante, si recuerdo el trabajo de la poesía. Tanto de la métrica como de la rima. Ramón, nuestro profesor de lengua, nos hizo incluso componer sonetos, y, si bien mi recuerdo de dichas actividades es muy agradable, visto ahora y con otra perspectiva, el trabajo de la poesía fue mínimo y muy encasillado. La posibilidad de trabajar versos sin rima, por ejemplo, ni siquiera se contempló..
Actualmente, Gloria Fuertes nos ha enseñado como la poesía puede servir de vehículo a la enseñanza.
...Un niño con un libro de poesía en las manos nunca tendrá de mayor un arma entre ellas…”
Para esta y otras citas, además de toda su poesía y literatura, muy interesante su página web:

LOS CUENTOS Y NOVELAS DE AUTOR
Los más utilizados en el aula. Permiten al niño identificarse con “él” o “los protagonistas”.
Cabe resaltar que un buen libro o novela de autor debe, lo primero, tener muy en cuenta la edad para la que está escrito; el protagonista debe evolucionar con el niño, tanto a nivel intelectual como de vocabulario, intereses o contexto social.
Dentro de la etapa de primaria, encontramos tres fases diferentes que seguramente atravesarán nuestros alumnos:
-Hasta los 7 años hablamos de razonamiento pre-lógico
-De 7 a 10 años, pensamiento lógico caracterizado por la imaginación, la imitación de los personajes y los deseos de socialización.
-A partir de los 10 años se acepta la realidad, pero se busca también la utopía, la libertad…además de ciertos tintes más macabros, con  atracción por la violencia y la sangre.

A parte de estar adecuado a la edad y al momento psicológico del niño, el protagonista debe fomentar la maduración en tres campos concretos: Interiorización del yo, inserción social y  desarrollo lingüístico. Al primer objetivo contribuirá la imaginación que el texto sea capaz de estimular. A la inserción social, ayudará que el relato sea un reflejo de la sociedad actual, donde el niño se va reflejado y capacitado para incluirse dentro de un grupo, En cuanto al desarrollo lingüístico, buscaremos textos entendibles, pero con palabras nuevas que amplíen su vocabulario.


            Por último, el desarrollo del tema se centra en el análisis que debemos realizar para ofrecer la lectura de un libro a nuestros alumnos en nuestra futura docencia.
El punto fundamental es muy claro, debemos dejar a un lado nuestras preferencias y los aspectos teóricos, para elegir en función de nuestros alumnos. Debemos ajustarnos a su realidad personal, social y a sus gustos, solo así conseguiremos un porcentaje importante de futuros lectores.
Recuerdo hoy con desagrado como en primaria me costaba leer los libros que “recomendaba” el profesor, y sin embargo como “devoraba” toda la colección de “Alfred Hitchcock y los tres investigadores” o la banda “PAKTO” . Dejo imágenes de los dos libros de los que guardo mejor recuerdo. 



 

1 comentario:

  1. El artículo está muy bien. Para que esté perfecto, debes concretar lo que tendrás en cuenta a la hora de seleccionar los libros para tus futuros alumnos (los elementos del análisis que has realizado) e incluir las webs prácticas para el maestro como se indica en la guía práctica de la asignatura.
    Cuando he leído que te encantaba leer novelas de misterio en tu infancia, no he podido evitar recordar la mía y los maravillosos momentos que pasé con Júpiter, Pete y Bob... los tres investigadores, mi lectura favorita sin lugar a dudas entre los 10 y los 13 años... hasta el punto que mi profesora de historia me quitaba los ejemplares de Los tres investigadores porque los leía en clase por debajo del pupitre en lugar de atender a sus explicaciones. Me ha enantado ver, al final de tu artículo, la portada del Misterio del círculo mágico. Aún conservo los libros en papel... aunque se los he "cedido" a mi sobrino con la esperanza de que le gusten tanto como me gustaban a mí. También he conseguido reunir casi toda la colección en PDF así que, si quieres alguno de los libros en formato digital, no tienes más que pedirlo :D

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